
Lo prometido es deuda, y después de nuestra rosca de reyes y haber tenido varios monitos, todos los que pedaleamos, juntamos una vaquita buenísima el miércoles pasado para terminar nuestro recorrido de este próximo 3 de Febrero con unos deliciosos tamalitos y atole sin culpa. Porque con la bici también se recuperan las tradiciones, las calles y los espacios públicos que son de todos.